Te usé para que dieras calor a mi cama y eso que ni siquiera estaba fria.
Te usé para poder morder la avaricia mientras besaba tu carne.
Te usé para demostrarle al amor que no me atraparía por segunda vez para después anularme, golpearme y destrozarme como si fuera una caja de musica vacía.
Te usé y no me lamenté porque sabia que pasaría, porque dejé entrar en mi mundo a la agonía para que se sentara a ver las cosas un rato desde mi punto de vista. Luego cuando me marché a casa ni lloré ni te recordé sobre mi cama y parecía que ni siquiera nada habia pasado. No sabes la satisfacción que sentí de saber que no serías recordado y que jamás te abrazaria creyendo que podía quererte.
Siempre sería culpa mia que decidiera morderte y jamás te perdería porque nunca habia decidido cogerte. No me detendrías jamas del lugar adonde quisiera marcharme porque no significarias demasiado en mi vida como para oponerte. Eras el cebo perfecto.
Te usé, disfruté y para mi fue lo correcto.
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